Cotos del Ulla, Pontevea

Cotos del Ulla, Pontevea será uno de los preferidos por los pescadores. Los accesos a la totalidad del coto son muy buenos y con cualquier vehículo se puede llegar a pie de río. Además, el 80% del coto se puede caminar por él perfectamente. Se sitúa a solo un kilómetro del coto de Couso y presentará en toda su longitud zonas muy variadas.

El Coto de Pontevea es el primero de los nuevos espacios habilitados por la Xunta esta temporada que analizamos desde Ás orillas do Ulla. Cuenta con 1,8 kilómetros en los que se podrá pescar salmón sin muerte. Este coto destaca por sus buenos accesos y por la historia que le aportan el puente medieval y A Burga. Cuenta con zonas de pesca de diferentes características y con el riesgo que conllevan las crecidas.

El límite inferior del coto está situado en el puente medieval de Pontevea. Este puente sufrió muchas reformas que dan testimonio de los encuentros entre generales en la Guerra de la Independencia y las inundaciones que llegaron a destruirlo. El último arreglo se hizo a principios de los años noventa. Cabe recordar que fue la única vía de paso hasta que se construyó el nuevo puente paralelo sobre el que discurre el trazado de la actual carretera.

Esta es una de las zonas en las que más veces se pueden ver parados reos y salmones, especialmente en época de freza. Durante 400 metros las aguas son bastante profundas y paradas Por este motivo será sin duda una buena zona para el refugio de truchas de grandes dimensiones.

Los doscientos siguientes metros serán el atractivo principal de los deportistas que quieran poner a prueba su destreza, especialmente los que pesquen a ninfa y mosca seca. Las corrientes suaves y de poca profundidad que se sitúan en la zona conocida como «O Vao» o también denominada como «Os lavadoiros» son perfectas para practicar esta modalidad de pesca. Es habitual ver camas de frezas de salmones y de lampreas.

En esta parte del coto hay dos islas que dividen el río en tres cauces. Hace 20 años, cuando era libre, los ribereños echaban horas pescando esta zona, aunque el margen preferido era el situado en Pontevedra. Día tras día esta zona no dejaba de sorprender a propios y extraños.

Los pescadores que conocen bien esta zona alertan sin embargo de una de sus peligrosas cualidades. El río está regulado por el embalse de Portodemouros y a principios de los años 90 se vivieron varios sustos con los cambios de caudal inesperados. En el Ulla las crecidas suelen ser habituales, y unos pocos centímetros que crezca el río serán suficientes para impedir a los pescadores salir de algunos de los puestos, dado que la profundidad de esta zona se encuentra situada a sus orillas.

Aguas arriba se entra en la zona conocida como A Burga. Allí, una pequeña fuente termal rodeada de especies vegetales que conduce aguas sulfuradas -cloruradas sódicas- a un estanque circular. Las aguas salen a una temperatura de 15 grados en un caudal constante y se utilizan básicamente en enfermedades reumáticas, en dolencias de la piel, de los ojos y males hepáticos.

Junto a ella, una construcción actualmente en ruinas que fue, según cuenta la leyenda, una casa de baños mandada construir por un sacerdote conocedor de las propiedades curativas de las aguas que se pierden en el Ulla.

En A Burga hay uno de los pozos más grandes de este coto. En la parte inferior de este es habitual ver frezas de salmones y reos, por lo que se deduce que es una parada habitual. Antiguamente los vecinos acudían a pescar a esta zona de aguas profundas y paradas donde se solían pescar buenas truchas y anguilas. Metros arriba se llega a la mitad del coto. Esta zona es conocida como «O Agro do Zoqueiro». A pesar de que el río aquí es bastante ancho, el margen de A Coruña apenas lleva agua. Esto permitirá vadear con facilidad, pero el margen preferido será el de Pontevedra. Con más profundidad y más corriente esta orilla es una de las preferidas por los reos y salmones para realizar sus paradas.

Río arriba se puede encontrar un gran pozo al que le llaman «A areeira». A partir de aquí el río estrecha su cauce y las corrientes son mucho más fuertes, sin embargo, esta zona seguro que será la preferida por muchos para echar unas varadas a mosca para intentar prender el tan deseado salmón.