Un día más quiero dar las gracias a todos aquellos que colaboráis con nosotros desinteresadamente. Hoy quiero dar las gracias a Santi Carmona por enviarme la foto de la captura de su amigo y compañero de pesca Jesús Sánchez Manzano.

También quiero dar las gracias a Ignacio Olarreaga por enviarnos un pequeño relato de la jornada de ayer. Nos cuenta la jornada de pesca que su padre y su tío vivieron en el coto de Olios. Seguro que en unos días nos envía otro fantástico vídeo.

Texto por Ignacio Olarreaga: Siempre me hace ilusión pescar salmón, ya sea en el Sella, Cares, Narcea o cualquier otro río salmonero. Pero si alguno destaca entre todos estos ríos, sin lugar a dudas, es el Nansa. Un río que me tiene enamorado por completo, y no será precisamente porque abunden los salmones. Como ya he dicho antes, el Nansa es un río muy especial para mí, en parte porque el año pasado prendí el primer salmón de mi vida, que además fue campanu. Sin embargo, el sentimiento que tengo hacia este río me viene desde años atrás. Y es que no sé qué tiene este río, que año tras año me deja sin palabras. Puede que sea porque mis inicios al salmón fueran en este río, o por lo salvaje que éste es. Lo que sí que sé es que sus aguas guardan algo que le diferencia de los otros ríos en los que pesco.

Dicho esto, me gustarías contaros el día que vivimos ayer por aguas cántabras. Ayer, lunes 22 de abril, mi padre y mi tío pescaban en el Nansa, concretamente en el coto Los Olios. Las lluvias del pasado jueves hicieron que el caudal del río creciese considerablemente. Lo cual, siendo este un río tempranero, propicia que haya entradas de salmones. El sábado el río empezó a bajar, y así sucesivamente hasta el lunes. Visto lo dicho, las condiciones del río, a priori, eran las ideales. Con el río en su estado óptimo, sólo faltaba cruzar los dedos para que hubiese entrado algún salmón. La fecha era un poco temprana, tampoco mucho, una semana como mucho. Así que, en un principio, la solución de esta suma: río bajando después de una crecida + coto bueno + caudal óptimo + fecha decente, sería SALMÓN. Desafortunadamente, la pesca no funciona igual que las matemáticas, y tiene mucho de suerte. Ayer, las condiciones eran las ideales para sacar un salmón. El coto nos lo conocíamos muy bien, lo pescamos de arriba a abajo, tanto a cebo como a cucharilla. Sin embargo, el río se encontraba todavía sin salmones, o por lo menos con muy pocos. Y no lo digo solo yo, lo decían los guardas, que no han visto bañar ningún salmón desde que abrió la temporada de pesca el pasado día 31 de marzo.

Cierre de la jornada del día 23 de abril del 2019

Damos por finalizada la jornada del día 23 de abril del 2019. Los dos salmones pescados durante la jornada de hoy salieron en el río Cares y el río Sella. La forma de contactar con el centro de precintaje de la Rodriga ha cambiado con respecto a otros años, por lo que podríamos hacer alguna actualización de última hora.

Río Cares – Deva: 1 captura

  • Pedro Luis Noval Villa, de Pola de Siero, 5,050 kg a cebo natural en el coto del Tilo

Río Eo: Sin capturas

Río Esva: Sin captura

Río Narcea – Nalón: Sin capturas

Río Sella: 1 captura

  • Jesús Sánchez Manzano, de Tazones, 4,340 kg a cebo natural en el coto parcial del Aliso.