Furtivos en el Ulla

En los meses de verano los ríos bajan considerablemente su caudal y resulta fácil ver los salmones orillados en las aguas frías de sus afluentes, que atraen a los salmones dejándolos completamente desprotegidos. Los furtivos, conscientes de estos hechos, aprovechan zonas de pesca sin muerte para realizar sus fechorías a plena luz del día y el coto de Ximonde es uno de los preferidos para estos. Los furtivos en pocas ocasiones utilizan el “grampín” para coger los salmones, lo más habitual es que utilicen cucharillas. Cuando se crearon las zonas de pesca sin muerte en el Ulla, la Consellería de Medio Ambiente, pensó en facilitar la pesca sin muerte a todos los pescadores dejando un amplio abanico de cebos permitidos. Además de la mosca, también se permite la ninfa, la rapala, la cucharilla y todos sus semejantes, siempre y cuando estos dispongan de un único anzuelo y carezca de arponcillo. Pero ¿Qué puedes llevar en tus cajas de cebos? No hay ninguna ley que te impida llevar cebos con muerte en un coto sin muerte y esto debería de cambiar. El pasado día 25 de agosto, la guardería del Ulla, sorprendía en el coto de Ximonde a un vecino de Padrón con un salmón de 5 kilos en su posesión. Ahora el pescador furtivo se puede enfrentar a una multa de entre 300 y 30.000 euros. Si su acción se considera una infracción «leve» la penalización es de entre 300 y 3.000 euros. Si se considerase «menos grave» iría de 3.000 a 30.000 euros.

Por desgracia, éste, no es un hecho aislado. El pasado día 11 de agosto, la guardería del Ulla, también localizaron una embarcación pescando en zona vedada con artes no autorizadas teniendo en su poder 17 kilos de anguilas, dos lubinas, cuatro lenguados y trece cangrejos que fueron devueltos vivos al agua.